Cáscara
Al quitarme la ropa para meterme en la cama una cáscara de pipa cayó a la alfombra; yo no me di cuenta. Puse la radio. Pink Floyd y otros, conocidos y desconocidos, me entretuvieron y animaron un rato la noche. Andaba escuchando la música en la oscuridad de mi habitación cuando algo me pinchó en el pie. Encendí la luz y vi lo que era: era la pipa que cayó de mi ropa y la cual yo no sabía que portaba, y por tanto que se hubiese caído. Estaba sobre la alfombra, la tomé. Estaba pegajosa. No era de las mías, yo no chupo las cáscaras, era de las suyas, la que me escupió y cayó sobre mis pantalones; creía que había quitado todos los restos de encima mío allí en el parque. ¿Qué hacer con esa cáscara bañada en sus babas? Tirarla a la basura. Y eso hice.
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rompecasillas dijo
El estremecedor mundo de las pipas
9 Octubre 2008 | 07:41 PM