Noche improductiva de domingo
No tengo sueño, no tengo ganas de dormir. No necesito dormir, al menos no ahora. Es por eso que hasta que decida acostarme voy a recoger lo que considere oportuno hasta entonces. Podría grabarlo y acabar antes, bastaría con dejar accionado el botón de “record”, pero no dispongo de videocámara.
Como mazapanes, me atiborro de ellos para luego crear una piedra en mi estomago. Esta semana en los comercios ya se vendían adornos y los típicos alimentos navideños. No me gusta la navidad. Lo que esa fiesta representa no tiene sentido para mi, el llamado “espíritu navideño” me parece una estupidez, y los adornos y cantos propios de esas fechas me exasperan. ¿Lo único bueno que le encuentro? El que es la única fecha cuando puedo comer los para mi deliciosos mazapanes.
00.20h. Voy al baño; el eco me inquieta. Suelto una carga de profundidad, permanezco sentado en la porcelana y converso con el señor Roca. “¿Dónde están los millones de lo de Marbella, Sr. Roca?”
Misteriosos misterios en la noche comentado por los tripulantes de la llamada “nave del misterio”. En una fotografía se ve una cara en un edificio en ruinas. “¡Es una piedra!” –Grito- “Como aquella cara de Marte. Un juego de luces y sombras que hasta mi sobrino vería.”
Mujeres posan en bañador y unos “graciosos” bebes bailan Tecktonik en la pantalla. ¿Sabrán estos algo de las placas tectónicas y de la deriva continental?
Leo sobre Andy Warhol y su Factory. Lucia, cuando tu seas una gran artista y yo un desconocido escritor prométeme que montaremos algo así.
Miro unas direcciones de correo. He mandado varias cartas a esas direcciones y no recibo respuesta. ¡Bah! Tan buenas intenciones pero luego tarde o temprano nos acabamos desvelando. ¡No más! ¡No más cantos de esas sirenas para mí!
¿Desde cuando ese artefacto de espiritismo llamado “ouija” se escriba “wuija”?
00.55h. Vaya mierda de reportaje. Tanto misterio y al final tanta nada.
¿Por qué los santos se manifiestan a los incultos e iletrados?
Me cansé de estas tonterías, me voy a la cama. Aguanté una hora, y aguantaría más, pero como no tengo nada mejor que hacer opto por dormir. Oniros, venid a mí.
