Telephone conversation
“Ring, ring”. Suena el teléfono negro estilo “vintage” en aquel viejo apartamento de una barriada de mala muerte en la ciudad capital. Un chico con el torso desnudo y el pelo ligeramente alborotado se acerca a él desde la cocina con una taza de café en la mano. Descuelga y se lleva el aparato a la oreja.
-Él: ¿Si? ¿Diga?
-Ella: ¡XY!
-XY: (Con desagrado) XX… ¿Qué quieres?
-XX: Hablar contigo.
-XY: Habla rápido, tengo un café calentito esperando para bajar por mi garganta.
-XX: ¿Qué coño te pasa?
-XY: Nada nuevo.
-XX: ¿Ah, no? ¿Entonces por qué estás así conmigo?
-XY: Define “así”.
-XX: Sin hablarme.
-XY: Te estoy hablando ahora.
-XX: Tu ya me entiendes. Me evitas.
-XY: No te evito.
-XX: ¿Cómo que no? El otro día nos cruzamos por la calle y apenas dijiste “adiós”. No me contestas a los mensajes y cuando lo haces siento que lo haces de mala gana.
-XY: Como ahora.
-XX: Exacto.
-XY: Creo recordar que me dijiste que te distanciabas de mi. Obro en consecuencia.
-XX: ¡Porque me hacías daño!
-XY: Nunca fue mi intención, te lo hacías tu misma.
-XX: ¡No me hacías caso!
-XY: Te hacia caso, pero no como tú querías. No como tu querías porque yo no quería un amorío contigo. Solo amistad. Y tu decidiste romperla y alejarte, no voy a ser yo el que trate de forzar tal cosa y correr tras de ti, como pareces exigir…
-XX: ¡No exijo tal cosa!
-XY: ¿Ah, no? Desde que dejamos de vernos me has recriminado varias veces que me fuese de tu lado cuando fue a la inversa. ¡Fuiste tu la que te largaste! Si pensaste que yo iba a ser como un perro faldero que va tras su dueño con las zapatillas en la boca para complacerle, a pesar de que este le maltrate, estabas equivocada.
-XX: Eres un orgulloso de mierda.
-XY: Si. Pero tú ya lo sabias.
-XX: (Gritando) ¡Lo que pasa es que te jode que me halla buscado novio!
-XY: Para empezar: no me grites, que me vas a dejar sordo. Segundo: no me importa que tengas novio, a pesar de que el que escogiste sea un tonto faltoso, lo que me jode es que me dieses la patada que me diste para apartarme de ti bajo la excusa de que “te hacia daño”.
-XX: ¡Es cierto!
-XY: Pues si es cierto que te hacia daño, ¿por qué reclamas ahora mi presencia?
-XX: … (Ofuscada) Eres imbecil, no se como pude enamorarme de ti.
-XY: Yo tampoco se como estuviste enamorada de mi y acabaste con él que es totalmente lo contrario de lo que soy yo.
-XX: ¡Eres un egoísta de mierda! ¡Siempre yo, yo, y yo!
-XY: ¡Pues claro que soy un egoísta! ¡Egoísta es lo que debo ser! ¡Si no pienso yo por mi, ¿quién lo va hacer? ¿Tú?!
-XX: Gilipollas, prepotente. ¡Aprende a ser humano!
-XY: ¡Eres tonta del culo! ¡El egoísmo es el sentir más humano! Hasta el amor es egoísta, ¡es lo más egoísta que hay!
-XX: Te equivocas otra vez.
-XY: Para nada.
-XX: Si, te equivocas.
-XY: ¡Si, si, si, si! –pronunció rápidamente.
XY colgó el teléfono violentamente haciendo que este sonase de un modo que parecía haberse quebrado. El chico, con el ceño fruncido y visiblemente cabreado, volvió a la cocina con la taza de café en la mano. Se había enfriado e iba a introducirla de nuevo en el microondas ya que no le gustaba el café frío, mucho menos en estas frías mañanas de otoño.
-XY: Estúpida niña. Ya me ha jodido la mañana.
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dariPod: Lou Reed - New York telephone conversation
