Publicidad:
La Coctelera

Dari Blog

Daridas y Darinoias varias

« Chávez | Inicio | Venecia »

18 Febrero 2009

Exilio

Plaza del Duomo, Milán. Un hombre joven deambula por la plaza entre palomas y desconocidos, viendo a los artistas callejeros intentando sacarse unas monedas y a los miles de turistas, fijándose especialmente en las turistas, que inundan la ciudad estos días. Es una tarde soleada de mediados de octubre. David lleva en la ciudad cinco meses; llegó tratando de alejarse de un problema que le corroe el pensamiento y que le resulta imposible olvidar. Trabaja como camarero en un bar de mala muerte –con su pobre nivel de italiano es el único trabajo al que puede optar- y vive en un tugurio de apartamento en una barriada un tanto conflictiva. El dinero no da para más. En España trabajaba para una editorial, pero aquí no hay nada mejor para él.

Una mañana gris, precedida por una noche movidita en el bar donde hubo problemas entre un par de grupos de hinchas de fútbol de distinto equipo, David se levanta de la cama cansado y abatido; como viene siendo costumbre. La casa, ese pequeño tugurio, el inquilino trata de adecentarla continuamente, pero a pesar de sus intentos no deja de ver las manchas de humedad en la pared, los desconchones de yeso y demás defectos. Ataviado solo con el pantalón del pijama, hace café en la cocina cuando suena el teléfono. Lo descuelga:
-Ciao, chi chiama?
-¿David?
-Se, chi è?
-¿Sabes quien soy?
-La verdad es que tu voz me es familiar pero… no se quien eres.
-Bueno, déjalo.
-¡No! –Imperativo- Dime quien eres.
-No importa.
-¿No importa? –Enojado- ¿Cómo que no importa? ¿Me llamas, sabes quien soy, tu voz me resulta familiar y te vas así sin más? Identifícate.
-Soy Celia.
David frunce el ceño y pregunta perplejo:
-¿Celia? ¿Celia García?
-Si.
-¿Cómo sabes donde estoy? ¿Cómo sabes mi número de teléfono?
-Te busqué y encontré tu blog en internet. Para querer desaparecer dejas bastantes pistas…
-Debí de suponerlo…
-Si, no eres infalible. Eres humano.
-Nunca dije lo contrario.
-A veces dabas a entenderlo.
-Hace mucho tiempo de eso…
-Lo se.
-¿Qué quieres?
-David….
-¿Si?
-¿Vendrías por mi?
-¿Cómo?
-¿Qué si vendrías a por mi?
David duda un instante. Finalmente responde:
-No, no voy a ir a por ti.
-Vale…
-Sabes donde estoy. Si quieres, si te interesa, ven tú a por mi.
-Eso significa…
-Significa que las italianas no me hacen mucho caso.

servido por dari-fs 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Krap!

Krap! dijo

No podemos huir de nuestro pasado. Sino, pregúntale a Niko Bellic.

18 Febrero 2009 | 10:16 PM

theo

theo dijo

Un buen post. Podemos escondernos de los problemas, pero siempre acaba encontrándonos...

Saludos!

19 Febrero 2009 | 10:08 AM

giverny

giverny dijo

Me ha gsuatdo tu post. Y así es: te puedes ir donde sea, pero donde estés te lo llevas todo encima, parece que podremso desprendernos, pero no es así.
Feliz fin de semana, besos.

21 Febrero 2009 | 01:00 AM

Escribe tu comentario

« Chávez | Inicio | Venecia »


Sobre mí

Soy un estudiante que cursa filosofía en la universidad de Oviedo. Filosofo por ocio y por convicción. Amante y vagabundo del cosmos, que gusta de analizar y comprender todo lo que le rodea. Leo, escucho y escribo para entretenerme. Y además de todo eso, creo que sufro algún que otro trastorno psicológico no diagnosticado.

Últimos comentarios

Fotos

dari-fs todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera