-Sol naciente: El lunes me compro a Nietzsche.
-Dari: ¿Te compras a Nietzsche? Un poco difícil, esta muerto. ¿Hay mercado de esclavos en Oviedo?
-Sol naciente: Me refería al texto.
-Dari: Entonces no digas que vas a comprar a Nietzsche, di que vas a comprar el texto de Nietzsche a la fotocopiadora, que no al mercado de esclavos.
-Sol naciente: Vaaaleee, pesao.
-Dari: ¿Yo?
-Sol naciente: Ya.
-Dari: ¿Yoya? ¿Yayo? ¿Llallo?
-Sol naciente: ¿Hola? Conversación de besugos.
-Dari: Glu, glu. Blu, blu. ¿Cuánto vale un besugo?
-Sol naciente: No lo se.
-Dari: ¿Cuánto valías tú?
-Sol naciente: Yo valgo mucho. ¿Tú?
-Dari: No tengo precio. Soy Freeman: Hombre Libre. ¿100 camellos y 10 alfombras pagaban por ti?
-Sol naciente: Yo valgo mucho; para quienes sepan apreciarlo.
-Dari: Cierto. Había gente que pagaba por ti la vida de pobres desgraciados a los que les arrancaban el corazón en vida en lo alto de escalonadas pirámides. Pero a ojos de un moro solo vales eso.
-Sol naciente: Es decir: nada.
-Dari: Nada no, 100 camellos y 10 alfombras. Que resultan útiles, o sea que eres intercambiable por algo de utilidad, por tanto tú posees utilidad.
-Sol naciente: No. La valía no se compra, y el amor menos. Supuestamente quería casarse conmigo…
-Dari: Eso de que la valía no se compra… ¿Qué es el matrimonio? Un mero un contrato. ¿Qué son los contratos? Acuerdos que establecen obligaciones.
-Sol naciente: Así piensas tú, no yo.
-Dari: Lo se. Para llevar eones existiendo bien que sigues con las viejas tradiciones. Supongo que cuanto más viejo se es más difícil es de cambiar de opinión.

---

Típica película de adolescentes americana. Ñoña, larga y lenta.