Por Pelayo Pastor. Periódico La Voz de Avilés.

<<Desde hace meses desayuna, en su cafetería habitual, con la misma noticia: la gripe A. Hay días que se la encuentra en la portada del periódico, otros tienen menor presencia y al pasar una página sin mucho interés se topa con un titular del tipo: «Sanidad se plantea retrasar el inicio de curso». En ese momento siempre piensa cuántos clientes habrán hojeado antes que él el mismo ejemplar y cuántos se habrán humedecido los dedos antes de pasar la página que acaba de tocar, y a partir de ahí comienza a masticar la tostada con más reparo. Teme la gripe, teme la enfermedad, le han metido miedo. A él, que no hace falta asustarle mucho. Woody Allen a su lado es todo un estoico. «La gripe común mata a más gente que esta nueva gripe», se repite. «Esto es un maniobra de distracción para que no pensemos en la crisis», se convence. Recuerda las teorías conspiratorias que ha escuchado: el negocio del Tamiflú (la única arma contra la gripe aviar, esa que le había tenido preocupado hace unos años. Esa gripe que iba a causar estragos). Pero ahora, esta amenaza reciente parece más peligrosa. Sanidad ha puesto carteles en los aeropuertos. Él los ha visto. También ha visto cómo en los 'telediarios' recomendaban no besarse ni darse la mano. «¿Irá esto en serio?», se preguntaba más frecuentemente de lo recomendable.

Una chica en la que tiene cierto interés la ha pillado. «Ya estoy casi bien. Ha sido una gripe normalita. Creo que iré a la fiesta del sábado», le había dicho ella por teléfono hacía unos días. Y es que hoy hay una fiesta en casa de un amigo en la que ella estará. Él no sabe si acudir. La chica le interesa..., y él sabe que es mutuo. Pero el miedo al virus hace que la posibilidad de un contacto que llevaba meses esperando pueda no producirse. «¿Tú irás...? Tengo ganas de verte», le había preguntado ella. Él no lo tenía claro. Por un lado, la chica le gustaba mucho; por otro, su miedo absurdo e irracional. Aunque por la insistencia del periódico quizás no fuese tan irracional. Estaba tan informado con el «ten cuidado» y a la vez el «no pasa nada» que estaba completamente desinformado.

Esta incertidumbre le podía. «¿La pillaré?», se preguntaba. «Es sólo una gripe, unos días en cama con fiebre y mocos y punto», se repetía. «No tengo problemas respiratorios, ni las defensas bajas..., eso creo -un hipocondríaco siempre duda-, así que no tiene por qué ser preocupante», se autoconvencía.

Salió al paseo de Begoña y llamó a la chica: «Sí, seguro. Nos vemos esta noche». Estaba harto de sus fobias y sabía que el miedo hacía que más gente dejase de vivir que la gripe.>>

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Porque te dicen que no cunda el pánico cuando ellos mismos salen por la Tv continuamente hablando catastróficamente del tema; porque la ministra de sanidad cada día dice algo que parece contradecir lo anterior; porque ahora no te dejan ni dar la mano ni besar; porque... Porque me toca los huevos toda esta mierda. Mierda que en nada quedará, como siempre.

¡Besaos y amaos! ¡Que si habemos de morir al menos lo haremos felices!