Atado desnudo por mis extremidades a las esquinas de la cama, la Viola, sobre mí también en cueros, me golpea con el arco de su instrumento en el pecho a la vez que salta sobre mi barriga. “Creo que así no se hace el amor”, digo. “Eso creo yo también, consultemos el libro.” Ojeamos el libro de papel couché. Y lo hicimos bien; libre yo, creo yo.

Gemidos ella profería.
Bufidos.
Resoplos míos.

Me arañó. Sangro.
Le tiro del pelo. Le arranco las extensiones -¿son extensiones?

Me muerde.
La muerdo.
Dejamos de follar. Nos damos a otro ritual. Moldes dentales en carne.

De súbito, ella se sale de la cama y se aleja. Coge sus ropas. “¿Qué haces? ¿A dónde vas?” “Me voy.” “¿Cómo que te vas?” “Pues eso. Adiós.” “¡Calientapollas!” Sale de la habitación.

Venca acaba el trabajo.

dariPod: Jane Birkin & Serge Gainsbourg - Je T'aime... Moi Non Plus