-Celebrar la semana santa es un absurdo.
-¿Por qué?
-Por dos razones: 1- Celebrar la muerte de alguien generalmente se considera como una crueldad, por tanto, maldad. 2- La propia idea de la resurrección resulta absurda; además le quita “el merito” –si es que eso es tal cosa- del sacrificio.
-¡Muy bien Darío! Y ahora seguro sabrás que esa reflexión no te servirá de nada, puesto que nadie te va a hacer ni puñetero caso.
-Si, lo se… ¡Ya me lo harán algún día!
-De ilusiones vive el tonto de los cojones.
-Ya lo se. Pero los tontos también triunfan, no hay más que encender la tele para verlo.
Una indigente, que no INDIEgente, me pidió dinero para un café y yo se lo di. Una mujer me vio hacerlo y acercándose a mi me dijo: “¿Para qué le das nada si se lo va a gastar en drogas.” A lo que yo respondí: “Si no se lo hubiera dado yo también acabaría gastándolo en vicios: videojuegos violentos que te vuelven un asesino, alcohol, tabaco, porros, mujeres… Hombres…” La mujer me mira estupefacta y yo le respondo con una amplia sonrisa pícara para, acto seguido, alejarme de ella y proseguir con mi ruta.
Recomiendo la lectura de este articulo: El crucifijo contra el huevo de pascua

Totalmente de acuerdo. Desde luego que cada cual haga lo que quiera; pero la visceralidad con la que se llevan a cabo algunos festejos, como las procesiones vallisoletanas o andaluzas, o las más extremadas fiestas de crucifixión que se llevan a cabo en algunos paises de Sudamérica son manifestaciones de fundamentalismo irracional que, como bien dice el artículo, exhaltan valores trasnochados como la castidad o el auto-castigo, que mejor estaban olvidados y suplantados por una moral de la razón y la educación.
Fe de erratas: he puesto "exhaltar" en vez de exaltar. Disculpándome mantengo mi postura.