El cartel aquí exhibido ha causado cierta polémica en la ciudad en la que resido, Avilés, lugar donde se celebra el acto que anuncia. Muestras de ello estas dos noticias:
Un escote muy polémico
Dos miradas para un mismo cartel
Merece destacar lo dicho por la concejala de la mujer del ayuntamiento, Paula Bartolomé:
«No es los más apropiado utilizar la imagen de la mujer de manera tan sexista para publicitar una feria, el lenguaje publicitario siempre utiliza a la mujer de una forma muy sexista y no estoy de acuerdo. No se trata de que salga un hombre al lado, es la imagen tan sexista de la mujer»
Y lo dicho por una experta en igualdad -¿dónde se obtiene el título de experta? ¿desde cuándo hay expertos en eso?- llamada Marián Moreno:
«Lo que se ve no es un traje bávaro, sino una mujer ofreciendo cerveza y ofreciéndose a sí misma. El objetivo de este cartel no es reflexionar sobre la historia de Alemania».
Poned 'oktoberfest' o 'drindl' –el traje típico bávaro- en Google imágenes y veréis lo bien escotados que son.
Pero no solo el escote es “malo” sino también la boca, pues en palabras de la “experta” Moreno: «La apertura de la boca es sexualmente sugerente». Ahora cualquier mujer que sonría está, claramente, teniendo una abierta intención sexual… ¡Por el amor de un dios!
¿Y cuál es la solución propuesta? Retirarlo, claro, por ser políticamente incorrecto.
¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Por qué tenemos que aguantar semejantes gilipolleces? ¿Por qué demonios se ha dejado que el movimiento feminista se desvirtuase de esta manera en lo que, correctamente en mi opinión, muchos califican de feminazismo?
Decimos de los talibanes y demás que llevan a las mujeres del todo tapadas cual clásicos fantasmas; pero parece que en ciertos aspectos las feministas tienen puntos en común. Se diría que quieren borrar los atributos femeninos. Si hasta una sonrisa resulta molesta…
Laissez faire.

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